“Pretenden usar la paritaria docente como testigo, creen que si logran arrodillar a los docentes van a arrodillar al movimiento obrero”, dice Sonia Alesso sobre el gobierno de Mauricio Macri y el conflicto por el aumento del salario de los maestros, el paro nacional y el no inicio del ciclo lectivo. En diálogo con PáginaI12, la secretaria general de Ctera (Confederación de Trabajadores de la Educación) asegura que el oficialismo despliega una campaña de desprestigio contra la lucha docente como “distractivo” para no discutir el tema de fondo, pero destaca que se le está “volviendo en contra” porque el efecto es que aumenta el malestar de los maestros y esto genera que se sumen a la participación y al paro.

Mientras viaja hacia Rosario, Alesso replica uno a uno los argumentos del gobierno de Cambiemos en esta pulseada, y lo acusa de haber sido responsable de la nacionalización de la huelga.

El último día hábil antes de la fecha fijada para el comienzo de las clases, el gobierno de María Eugenia Vidal ofreció en la mesa de negociación de la paritaria bonaerense 800 pesos y tras el rechazo de los gremios dictó la conciliación obligatoria. “Los compañeros de la provincia ratificaron el paro nacional. Ofrecen una suma de 800 pesos gradual no remunerativa como condición de que las clases empiecen y se levante la medida, pero la conciliación obligatoria no corresponde porque es un paro nacional dispuesto por los cinco gremios nacionales”, responde la dirigente. “También amenazaron con los descuentos, el gobierno nacional ha intentado correr todo el tiempo el eje de la discusión que es la paritaria nacional docente, en un intento de que no haya más paritaria nacional docente, incumpliendo una ley votada en el Congreso, y por otro lado quieren desfinanciar a las provincias que tienen estipulados los fondos para financiar salarios, infraestructura escolar, becas, comedores y refuerzo nutricional, libros, computadoras, todo por lo que venimos peleando que es la subejecución del presupuesto educativo; y ahora encuentran algo más simple, no convocan a la paritaria nacional e intentan convertir la paritaria provincial en una guerra, lo cual es una barbaridad, la paritaria es una herramienta de la democracia y ellos deben cumplir con la ley”, agrega.

–Uno de los argumentos del Gobierno es que ustedes le reclaman una negociación salarial nacional a un ministro de quien no dependen las escuelas.

–A eso habría que replicarle con los mismos dichos del ministro (Esteban) Bullrich, quien al asumir dijo ‘yo soy el ministro de 50 mil escuelas’. Ese audio está en cualquier archivo. Ellos además el año pasado eran Gobierno, hubo una buena oferta y las clases empezaron en todo el país, una podía ver la alegría de los funcionarios tanto de Vidal y Bullrich. Este año somos los mismos dirigentes sindicales y son los mismos funcionarios, atacan a (Roberto) Baradel como una cortina de humo para no decir la verdad, un método muy habitual de ellos que consiste en decir cosas que parecen de sentido común pero que no tienen nada que ver con la verdad. El origen del problema es que no convocaron a paritaria nacional, a diferencia del año pasado que hubo clases y hubo oferta nacional, en la mayoría distritos las clases empezaron. Desde Ctera pensamos que hay tres intenciones, la primera es que no exista más la paritaria nacional docente, que esos fondos establecidos por ley no vayan más a las provincias, ya lo intentaron subejecutando el presupuesto de 2016 en una cantidad importante de millones de pesos, y así lo denunciamos. Los fondos federales para las provincias argentinas son intangibles, no se pueden usar para otra cosa. Es una ley que peleamos en la carpa en los 90 y se sancionó en 2015, y tiene de bueno que no preguntas si es gobierno es oficialista u opositor para enviar los fondos, que no son de libre disponibilidad como dicen algunos economistas. El objetivo de fondo es que el Estado nacional no sea más co-responsable de la educación en Argentina.

–¿Cuál sería el segundo objetivo?

–Garantizar un techo salarial del 18 por ciento, que es lo que ellos dicen va a ser la inflación. Eso no se lo creen ni las consultoras de las que ellos son dueños, es una tomada de pelo, creen que están rodeados de gente que no piensa. De esa manera quieren imponer un techo a todos los trabajadores, es decir usar la paritaria docente como testigo, creen que si logran arrodillar a los docentes van a arrodillar al movimiento obrero. Todo lo demás son distractivos, los voluntarios, los aprietes, las barbaridades y acusaciones, quieren que la gente discuta otra cosa.

–¿La existencia de una garantía de aumento del salario nacional docente del 20 por ciento sobre la base del salario mínimo, vital y móvil es otra argucia discursiva del oficialismo?

–Eso directamente es una mentira. Hubo situaciones muy puntuales donde el salario mínimo docente –que se discute en diciembre, enero y febrero– en dos ocasiones desde que existe la ley de Financiamiento quedó por debajo del vital y móvil. Entonces, el 20 por ciento es una cláusula de garantía del acta paritaria del año pasado que dice que el piso docente no será nunca menos del 20 por ciento del salario mínimo, vital y móvil, pero sin perjuicio de lo que se discuta nuevamente en la paritaria. Tomando esto ellos dicen que no hay que hacer paritaria, pero es una mentira grosera, el acta la firmaron ellos y no admite dudas. Es a propósito, si sos un padre que no tiene idea de lo que dice el acta, o de lo que es una paritaria, lo confunden. Han ensayado una serie de argumentos para no discutir lo de fondo. Convocaron a una reunión de gobernadores para decir que el techo de la paritaria iba a ser del 18 por ciento y que no iba a haber paritaria nacional. Nosotros nos movilizamos, fue en la reunión del Consejo Federal, y era claro que sin la referencia de la paritaria nacional y con esa cifra para todos iba a haber conflicto. Así la tercera consecuencia es que trasladaron el conflicto a las provincias, por eso hay paro nacional.

–¿Cuál es la situación en la provincia de Buenos Aires?

–Vidal dice que como el gobierno nacional no tiene escuelas hay que discutir en la provincia. Hay que mandarla a leer las leyes. La ley de Financiamiento Educativo fue votada por Esteban Bullrich siendo diputado. Macri estuvo ausente.

–Suteba dijo que ofrecer 800 pesos para que levanten el paro es una extorsión y una trampa. ¿Coincide?

–Por supuesto, estamos discutiendo una paritaria nacional.

–También los acusan de estar motivados por “intencionalidad política”.

–Esa es la tercera operación, desprestigiar al sindicalismo docente. Ahí cometen un gran error porque el sindicalismo docente llevó adelante peleas en los peores momentos de la Argentina, en la dictadura, en los 90 y en la crisis de 2001. Los maestros votan y deciden en asamblea las medidas de fuerza, los que están furiosos con las propuestas salariales son los maestros. Por eso les va a salir mal, se han llenado los muros de Facebook de maestros escribiendo, fui recogiendo los mejores textos de maestros enojados por el maltrato de las autoridades y contando lo que hacen todos los días. Estamos sosteniendo lo que las bases docentes han dicho en todo el país, tenemos dialogo permanente con los compañeros que representamos. A Baradel lo bancan los maestros porque lo eligieron los maestros.

–¿La movida de los presuntos “voluntarios” para intentar romper la huelga docente es parte de lo mismo?

–Claro, y es algo que la mayoría de los maestros repudió, no se puede reemplazar a un maestro. No digo que seamos perfectos pero está lleno de maestros que en las peores circunstancias ponen la vida y la pasión en que los pibes aprendan. Esta cuestión de estigmatizar se les va a volver en contra. Hay democracia sindical en nuestras bases, el paro se votó.

–¿Resulta llamativo el alto grado de movilización en CABA?

–Hay una gran movilización, estuve reunida con maestros jóvenes de la Capital, con Eduardo López (UTE), y veo una gran participación. El presupuesto de la CABA es uno de los más altos de la Argentina, y siempre en las paritarias de años anteriores el gobierno da aumentos más altos que los que da en la nacional. Pero este año da el 18 por ciento. Entonces no es casual que haya asambleas. Y creo que serán miles los maestros en la marcha del 6, va a ser multitudinaria, por el nivel de destrato que han recibido.

–¿Cuál es la reacción de los padres que ustedes registran?

–Nos mandan cartas de apoyo desde distintas provincias. Tenemos prevista una gran marcha nacional educativa, si después del paro el gobierno no revé su posición, y habrá asambleas de padres, reuniones con varias ONG y organizaciones sociales, con la Iglesia y la sociedad civil. Esta pelea no sólo es por porcentajes de salarios, que son bajos, sino por los fondos que tiene que garantizar el Estado nacional cumpliendo una ley.

–¿Ayudaría en algo empezar la paritaria en octubre?

–Nos hemos cansado de decir que por lo menos en diciembre se tiene que discutir la paritaria, pero es el gobierno el que la convoca. En los países serios, que a Bullrich le gustan tanto mencionar, se discute durante el año y con datos serios de inflación. Si te hablan del 17 por ciento, ahí no hay seriedad alguna. Tampoco quieren hablar de lo que se perdió el año pasado, que preveían una inflación del 25 por ciento, y hasta el IPC de la Ciudad dio un 40 por ciento. En todo el año pasado, se perdió el equivalente a un salario entero en la escala más baja de remuneración docente. Entonces, no quieren hablar de lo perdido, a las provincias el techo del 18 y en la nación no llaman a paritarias.