Sabado 22 de Julio de 2017

Ayer se celebró el Día del Niño en Paraguay. Enterate por qué.

Ago 17th, 2016 | By | Category: Destacados, Interés General

Acosta Ñú fue una de las más terribles batallas de la historia militar mundial, ocurrida en el año 1869.arton49824

De un lado estaban los brasileros con 20.000 hombres, del otro, en el medio de un círculo, los paraguayos con 3.500 soldados de entre 9 y 15 años y algunos niños de 6, 7 y 8 años.

Esta batalla es el símbolo más terrible de la crueldad de esa guerra: los niños de 6 a 8 años, en el calor de la batalla, aterrados, se agarraban de las piernas de los soldados brasileros llorando, pidiendo que no los maten. Pero a pesar de las suplicas, eran degollados en el acto.

Escondidas en la selva próxima, las madres observaban el desarrollo de la lucha. Muchas empuñaron las lanzas y llegaron a comandar grupos de niños en la resistencia.

El conde D’Eu, el comandante de la guerra, después de la insólita batalla de Acosta Ñu, cuando estaba terminada, al caer la tarde, las madres de los niños paraguayos salían de la selva para rescatar los cadáveres de sus hijos y socorrer los pocos sobrevivientes, el conde D’Eu mandó incendiar la maleza, matando quemados a niños y madres.
Mandó hacer cerco del hospital de Piribebuy, manteniendo en su interior los enfermos ―en su mayoría jóvenes y niños― y lo incendió. El hospital en llamas quedó cercado por las tropas brasileña que, cumpliendo las órdenes, empujaban a punta de bayoneta adentro de las llamas los enfermos que milagrosamente intentaban salir de la fogata. No se conoce en la historia de América del Sur por lo menos, ningún crimen de guerra más hediondo que ese. (Julio José Chiavenatto, periodista brasileño).

En el final de la batalla los paraguayos fueron derrotados. Por la tarde, cuando las madres vinieron a recoger a los niños heridos y enterrar los muertos, el Conde D´Eu (brasilero) mandó incendiar la maleza. En la hoguera se veían niños heridos correr hasta caer víctimas de las llamas.

La resistencia en Acosta Ñú y el sacrificio de esos niños muestran como la guerra se tornó implacable, como así también la conciencia máxima de la defensa de la nacionalidad, la lucha extrema por la independencia nacional, llegando al “suicidio” de un pueblo que no quiso rendirse para no perder la libertad. Esa libertad en el Paraguay de la época no era una palabra abstracta sino que correspondía a un concepto práctico: el derecho a la tierra, a la alimentación, y a la independencia del país.

El historiador paraguayo Andrés Aguirre propuso que el 16 de agosto sea el día del niño en el Paraguay, en homenaje a los niños de Acosta Ñú. Hay un movimiento para que la OEA reconozca ese día como el día del niño en América.

Basado en el libro Genocidio Americano, de Julio José Chiavenato.

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